
En el norte africano, en el área conocida como Magreb, es posible hallar un país que comparte fronteras con Túnez, Argelia, Níger, Chad, Sudán, Egipto y el mar Mediterráneo: la Gran República Árabe Libia Popular y Socialista.
Esta nación donde prevalecen las zonas desérticas y las actividades vinculadas al petróleo generan la principal fuente de ingresos, tiene como capital a Trípoli, una antigua ciudad que se caracteriza por ser la más poblada del país.
En Libia, la mayor parte de los habitantes profesa el Islam y tiene como idioma al árabe, aunque también hay quienes dominan el bereber y el italiano.
Además de varios sitios que han sido considerados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad (entre los que se puede destacar a Tadrart Acacus, Sabratha y Ghadames), instituciones universitarias como la de Garyunis, algunos museos, diversidad medioambiental y atractivos de perfil histórico y cultural, Libia cuenta con una impactante red de tuberías que, si bien no es el mayor encanto que motiva a los viajeros a elegir a este país como destino turístico, realza la importancia de esta nación ya que, para muchos especialistas, esta obra conocida como Gran Río Artificial es uno de los proyectos de ingeniería más destacados hasta el momento.














